Despójate de la máscara

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Hay un momento en tu vida que crees necesitar palabras positivas y reformulas toda la información que te llega. Pasas todo desde la parte negativa a la parte positiva.

Con estos pensamientos positivos, generas emociones positivas y a la vez actitudes positivas. Eso hace que creas estar más alegre, vital, enérgico, etc. Y eso te condiciona a estar alerta. A la que entra un pensamiento negativo,  debes cambiarlo a positivo. Esto te mantiene en estado de alerta y apegado a este estado llamado “positivo”.

Hay miles de herramientas para mantener este estado, necesitas algo de fuera para tener este estdo, pero solo lo mantienes. Mantienes este estado de la ilusión, estás en la dualidad. ¡Creas un sueño dentro de otro para alejarte de la negatividad! ¡Qué locura!

Hay una reflexión de Gary Renard que reflexiona sobre esto y es la siguiente:

“¿Qué es todo lo que ves a tu alrededor sino una serie de cuadros e imágenes, una película de tu propio odio y culpabilidad? Sí, tienes una serie de experiencias positivas entremezcladas con otras que están destinadas a enmascarar las cosas, pero eso es sólo dualidad.

A este nivel, la dualidad que se percibe en el universo simplemente refleja la dualidad de tu mente dividida, representada por símbolos de oposición y contrapartes. De modo que tienes bien y mal, vida y muerte, caliente y frío, norte y sur, este y oeste, dentro y fuera, arriba y abajo, oscuridad y luz, izquierda y derecha, enfermedad y salud, riqueza y pobreza, yin y yang, amor y odio, húmedo y seco, masculino y femenino, duro y blando, cerca y lejos y otras mil polaridades y fuerzas duales que no tienen nada que ver con Dios, Quien es perfectamente total y completo, y nunca crearía nada que no lo fuera.

Todas las divisiones son meros símbolos de división y separación, y están diseñados para que sigas persiguiendo las cosas presuntamente buenas, de forma tal que nunca descubras que lo bueno y lo malo son igualmente falsos. Por eso tu atención se fija continuamente en los trucos del ego en lugar de la respuesta del Espíritu Santo.

El ego te ha engañado para que libres una batalla que ves continuamente fuera de ti, en donde el sistema de pensamiento del pecado, la culpabilidad y el miedo, está proyectado de tal modo que se asegura de que siempre libres esa batalla donde no está la respuesta. La respuesta, el Espíritu Santo, permanece dentro de la mente dividida, junto con la mente del ego que está proyectando el universo. Tu trabajo ahora consiste en dejar de librar esa batalla que no puedes ganar, y dirigirte a la parte de tu mente que puede tomar decisiones, donde se halla el poder del Espíritu Santo.”

El auténtico estado del Ser no es positivo ni negativo, simplemente ES, es la unidad. Es un estado donde noy hay apego a los pensamientos, dónde la forma no existe y la vida es el contenido. Los pensamientos positivos te liberan de una fase del camino pero llega un momento que hay que dejarlos marchar para reencontrarte. Reencontrarte con tu verdadera naturaleza y estado esencial.

Tanto lo positivo como lo negativo son tan solo una máscara. Forma parte de los dominios del ego. Debes despojarte de estas máscaras para mostrar tu verdadero Ser. Deja de luchar por mantener un estado, suelta el control, deja de juzgar y no te culpes. Creíste en “algo” para culparte y tener miedo, pero es que nunca existió este “algo”. Por lo tanto, libérate de toda máscara y simplemente sé.

Positivo y negativo son dos caras de la misma moneda. Y esa moneda no existe ¿Qué valor tiene? El que tu le das y es variable, pasa de un lado al otro dependiendo del interés. Por lo tanto, no es real. La vida en cambio, tu naturaleza, lo es todo y todo forma parte de ti. Sin juicio, sin valor, sin nada que añadir. Ya lo es todo en si mismo.

Vuelve a tus raices más sencillas, a tu naturaleza y deja de correr tras el viento. Tu meta no se sitúa delante ni encima de ti, sino exactamente en ti. 

“Despójate de la máscara, tu rostro es glorioso” Rumi

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Fco. José dice:

    A partir de ahora ya no te veré el ego. El ego es una ilusión. No es real. No le daré realidad con mis pensamientos. Veré en ti lo que es real. Y, al verlo, me curo yo. Gracias por curarme.

    Lo sé. Me ha sorprendido mucho. Pero la ilusión no deja de ser si la estamos soñando de continuo. El ego, al no ser real, no le doy ninguna atención.

    La esencia es la única opción viable, el resto de opciones nacen de esa dualidad. ¿Sorprende? Lo hace, y cada día es una nueva ocasión para comprenderlo más y más.

    Muchas gracias por SER.

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    1. Ernest dice:

      ¡Muchas gracias Francisco José por tu aportación! Un abrazo

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  2. Buena reflexión.
    Hace años, yo también me compré esta idea del pensamiento positivo, generando, si cabe más conflicto y más presión, como bien dices. La tristeza era mala y debía luchar contra ella.
    Algo agotador, desde luego.
    Y no podía ser de otro modo, ya que el juicio había vuelto a entrar por “la puerta de atrás”.
    La verdadera paz estriba en la aceptación de todo lo que es.
    Muchas gracias

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    1. Ernest dice:

      Gracias a ti Cristina por tu aportación! Un abrazo

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